La historia de ZeroQ
Nos enfocamos en la atención tanto presencial como remota, ayudando a empresas a ordenar su operación y mejorar la experiencia de sus clientes.
Con nosotros no solo gestionas filas: entiendes lo que está pasando en tu sucursal y puedes actuar en consecuencia.
Así empezó todo
Viajemos al año 2014, cuando Sergio –actual socio de ZeroQ– necesitaba pagar una multa de tránsito, un trámite bastante común que parecía sencillo.
Sergio llegó temprano a la sucursal, tomó su ticket de atención y, al ver mucha gente en fila antes de él, decidió hacer lo que muchos hemos hecho alguna vez: un cálculo mental de en cuánto tiempo podrían atenderlo, y se fue.
Al volver, su turno había pasado, habló con el guardia, con la funcionaria, con la supervisora del local y la respuesta era la misma: tendría que volver a sacar número, lo que implicaba volver a esperar.
Desde ese día, Sergio visualizó que las filas eran un problema frecuente y un verdadero dolor de cabeza, tanto para las empresas como para quienes debemos hacer algún trámite.
A partir de esa vivencia, Sergio, en conjunto con Ernesto y Xania, Cofundadores de ZeroQ, comenzaron a buscar empresas que resolvieran este problema y no encontraron ninguna con un software robusto de gestión de fila que se enfocara en virtualizar la espera ni que finalmente eliminara por completo “las filas”.
Es así como comienza la aventura
La primera idea fue instalar un carrito con celulares antiguos en lugares en donde existiera una gran congestión de personas, y arrendarlos a quienes quisieran realizar la espera en otro lugar. Se les llamaría a su celular cuando su turno estuviera cerca. Obviamente, esta idea nunca vio la luz, pero quedó como anécdota, como unas de las opciones que se barajó en un inicio.
Esta es la foto de la primera reunión oficial. Para entonces, ya la idea ya había mutado. Aún no sabíamos muy bien qué hacíamos ni en lo qué nos estábamos embarcando. Sin embargo, estábamos motivados, con ganas y sobre todo: decididos a lograrlo.
Sabíamos que la solución tenía que ser completa
No podíamos ofrecer el software sin el hardware, por lo que debíamos elaborar la estructura física que soportará al sistema. Con un presupuesto ajustado, debíamos validar la idea con una prueba de concepto austera. El primer tótem fue de madera, con una pintura que asemejaba lo más posible al metal para que no se notara que era un tótem de madera hecho a mano.
Una vez instalado nuestro tótem, la noticia corrió rápido y comenzaron a contactarnos de todas partes de Chile, contándonos los problemas y dolores que traían las filas a los locales. Habían escuchado de un recomendado que el sistema estaba funcionando y nos decían que lo necesitaban en su sucursal.
Tuvimos un crecimiento exponencial del 600%
En menos de 6 meses de haber validado el sistema, ya estábamos creciendo a tasas del 600% mensual. Era hora de agrandar el equipo, por lo cual lo duplicamos. Empezamos a realizar capacitaciones a nuestros clientes para brindar un mejor servicio.
Desde el primer día creemos fuertemente que el desarrollo nunca termina y que las oportunidades de crecimiento y mejora tampoco. El software nunca estará del todo terminado y trabajamos fuertemente en continuar comiéndonos el mundo. Actualmente, vamos en la cuarta versión de nuestro software con más de 100 actualizaciones.
Y si bien opinamos que los turnomáticos están prontos a desaparecer para abrir paso a un cambio cultural, hoy contamos con equipos de última generación dotados con pantalla táctil, múltiples posibilidades de configuración y modalidad de atención remota.
Estamos posicionados como un referente tecnológico
Ya hemos sido invitados a diferentes países para exponer sobre lo que estamos haciendo y lo que se viene.
Únete a nuestros más de 200 clientes
Empresas de distintas industrias ya están optimizando su atención con ZeroQ.